Dos mensajeras hacia las estrellas
En 1977 la NASA lanzó dos sondas gemelas: Voyager 2 (20 de agosto) y Voyager 1 (5 de septiembre). Aprovecharon una alineación de los planetas que ocurre una vez cada 176 años para visitar a los gigantes del Sistema Solar, usando la gravedad de cada uno como “honda” para tomar impulso hacia el siguiente.
Casi 50 años después siguen funcionando y son los objetos fabricados por personas que más lejos llegaron. Ya salieron de la “burbuja” del Sol y viajan por el espacio interestelar.
Funcionan con energía de plutonio, que se va agotando de a poco. Por eso los ingenieros apagan instrumentos de a uno para ahorrar, y esperan mantener el contacto hasta principios de la década de 2030.

¿Dónde está la Voyager 1 ahora mismo?
La Voyager 1 se aleja del Sol a unos 17 kilómetros por segundo (más de 60.000 km/h). Este contador hace la cuenta en vivo:
Cálculo aproximado: la distancia exacta a la Tierra cambia un poco a lo largo del año porque la Tierra gira alrededor del Sol.
El gran viaje, paso a paso
- Despegan Voyager 2 y Voyager 1 desde Cabo Cañaveral.
- Las dos pasan por Júpiter y descubren volcanes activos en su luna Ío.
- Visitan Saturno y sus anillos. Voyager 1 estudia de cerca a Titán, su luna gigante.
- Voyager 2 es la primera y única nave en visitar Urano.
- Voyager 2 llega a Neptuno, también la única hasta hoy.
- Voyager 1 se da vuelta y saca el “Punto Azul Pálido”: la Tierra vista desde unos 6.000 millones de km.
- Voyager 1 entra en el espacio interestelar. Voyager 2 lo hace en 2018.
- Voyager 1 llega a un día luz de la Tierra.
El Disco de Oro: una carta para extraterrestres
Cada Voyager lleva un disco de cobre bañado en oro, con su púa para reproducirlo e instrucciones dibujadas para saber cómo usarlo.
Fue preparado por un equipo encabezado por el astrónomo Carl Sagan, y es como una cápsula del tiempo de nuestro planeta. Tiene:
- Saludos en 55 idiomas, entre ellos el castellano.
- Sonidos de la Tierra: viento, lluvia, pájaros, ballenas, un beso, la risa y los latidos de un corazón.
- Música de todo el mundo, de Bach y Beethoven a Chuck Berry.
- 116 imágenes de nuestra vida, nuestra ciencia y nuestro planeta.
Tardarían unos 40.000 años en pasar cerca de otra estrella. Tal vez nadie lo encuentre nunca… pero es el mensaje más lejano que enviamos.
Estación de Control de Misión “Programa Voyager”
En el Planetario CIASIVE estamos terminando una sección que reproduce un centro de control y comando de sondas espaciales, como los que usan las agencias para hablar con naves que están a miles de millones de kilómetros.
Hay consolas, monitores, terminales de época, osciloscopios y equipos de radio y medición, para que chicos y grandes entiendan cómo se envía una orden a una sonda, cómo se recibe su señal y por qué tarda tantas horas en llegar.
Las antenas reales que hablan con las Voyager pertenecen a la Red de Espacio Profundo de la NASA, en California (Estados Unidos), Madrid (España) y Canberra (Australia). Desde Canberra, en el hemisferio sur como nosotros, es la única antena que puede enviarle órdenes a la Voyager 2.
